Guía

El resumen de Airbnb no es tu factura

Es el malentendido más común entre anfitriones, y el más caro: el documento que te da la plataforma sirve para tu contabilidad, pero ante Hacienda no existe. El comprobante lo tenés que emitir vos.

Publicado el 21 de agosto de 2026 · Por el equipo de HostTribu

La escena se repite: el anfitrión descarga de la plataforma su resumen de ingresos —el detalle de cada reserva, con montos, fechas y comisiones—, lo guarda en una carpeta y da el tema por resuelto. Es un documento serio, con números correctos, que refleja exactamente lo que pasó.

Y aun así, no es un comprobante electrónico. No porque le falte información, sino porque le falta todo lo que convierte a un documento en comprobante ante Hacienda.

Qué tiene un comprobante electrónico que un resumen no tiene

Un comprobante electrónico costarricense —hoy, obligatoriamente, en versión 4.4— no es un PDF con un logo. Es un XML con requisitos que un resumen de plataforma no cumple ni puede cumplir:

  • Una clave de 50 dígitos que lo identifica de forma única ante Hacienda.
  • Un consecutivo propio del emisor, secuencial e inalterable.
  • La firma digital del emisor sobre el XML.
  • El código CABYS de cada línea, que le dice a Hacienda qué se vendió.
  • El envío a Hacienda y, sobre todo, la respuesta de aceptación. Un comprobante sin ese acuse no está emitido: está escrito.

El resumen de la plataforma no tiene ninguna de las cinco cosas. Tampoco pretende tenerlas: es un reporte comercial que la plataforma le da a su anfitrión, no un documento fiscal costarricense.

El mismo razonamiento aplica a la factura que emite tu software de gestión. Si genera un PDF pero no produce una clave de 50 dígitos, no firma el XML y no recibe la aceptación de Hacienda, es un recibo interno. Se ve como una factura y ordena tu operación, pero ante Hacienda no lo es.

Entonces, ¿quién emite y cuándo?

El anfitrión, por cada estadía. La plataforma cobra, reporta tus ingresos a Hacienda y te transfiere el neto, pero no factura por vos y no te retiene el impuesto. La obligación de emitir el comprobante electrónico —y la firma que va en él— es tuya.

Eso significa un documento por cada reserva que se hospedó, no un documento mensual que resuma todo. Y significa que el volumen crece con tu ocupación: el mes en que mejor te fue es el mes en que más comprobantes te tocan.

Qué documento corresponde a cada caso

Acá es donde la mayoría se traba, porque la respuesta no es siempre la misma. Depende de qué datos te da el huésped:

SituaciónDocumentoPor qué
El huésped no pide nada Tiquete electrónico Es el caso normal en alquiler vacacional y es el que corresponde por defecto: el huésped no va a usar el documento para acreditar nada, pero la venta igual tiene que quedar registrada.
Pide factura y da cédula o DIMEX Factura electrónica El huésped queda identificado como receptor. Es lo que necesita si va a deducir el gasto, típico del viaje de trabajo.
Pide factura y es extranjero con pasaporte Factura con identificación de extranjero no domiciliado No tiene identificación tributaria costarricense, así que se documenta con el tipo de identificación previsto para eso. En alquiler vacacional no es un caso de borde: es rutina.

La regla en una línea: tiquete por defecto, factura si el huésped la pide con sus datos. Lo que no existe es la opción de no emitir nada porque el huésped no preguntó.

Si te equivocaste

Hay dos caminos y se confunden seguido:

  • Un comprobante rechazado por Hacienda es nulo. No existió. Se corrige el dato malo y se genera de nuevo — no lleva nota de crédito.
  • La nota de crédito es para revertir un comprobante que Hacienda aceptó: una reserva que se canceló después del cobro, un monto mal facturado que ya quedó firme.

Emitir una nota de crédito sobre algo que Hacienda nunca aceptó no arregla nada; deja dos documentos raros en lugar de uno.

Por qué esto se volvió urgente

Durante años, no emitir no tenía consecuencia práctica: Hacienda no tenía cómo saber cuántas noches vendiste. Eso se acabó. Desde 2025 las plataformas digitales tienen la obligación de reportar información sobre sus anfitriones —reportar, no retener—, así que del otro lado ya hay una cifra de tus ingresos.

El anfitrión que no emite ya no está en silencio: está en desacuerdo con un dato que Hacienda ya tiene. Y la sanción por no emitir comprobantes incluye el cierre del negocio por cinco días hábiles, que en alquiler vacacional se paga en reservas canceladas y reseñas, no solo en plata.

Esta guía es información general para anfitriones, no asesoría fiscal. Qué documento corresponde en un caso concreto puede depender de detalles que no están acá —cómo se cobró, quién figura como prestador del servicio, si hay administración de por medio—, así que confirmá el tuyo con tu contador.

La parte que no debería ser tu trabajo

Decidir tiquete o factura, armar el CABYS, calcular el IVA sobre la base correcta, firmar, mandar a Hacienda y esperar la aceptación: eso es una decisión y cinco pasos técnicos, por cada estadía. HostTribu lo hace solo al checkout, con las reservas que ya vienen de tus canales, y te deja el acuse guardado.

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